Hipoxia isquémica

La hipoxia isquémica es la disminución de oxígeno en los tejidos debido a un suministro inadecuado de sangre (isquemia). Es el resultado de la circulación de la sangre lenta a través de los tejidos.

La hipoxia isquémica puede estar presente incluso si la cantidad total de la sangre que circula en el cuerpo es normal. La condición puede causar daños irreparables en tejidos importantes como el cerebro y el corazón. Los tejidos de las extremidades pueden sufrir de hipoxia isquémica significativa.

Encefalopatía hipóxico-isquémica

La hipoxia isquémica grave a menudo se produce en el entorno fetal. En este caso se conoce como encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI). Si la madre se lesiona durante el embarazo, el feto puede no recibir suficiente oxígeno en el útero, lo que puede dar lugar a daño cerebral. Por lo general, la condición ocurre cuando la madre da a luz y el cordón umbilical se enrolla alrededor del cuello del bebé o hay otro tipo de complicación. Tiene el potencial de ser fatal o causar discapacidad intelectual, convulsiones o parálisis cerebral.

Causas

Las causas de la hipoxia isquémica incluyen:

  • Cardiomiopatía isquémica. Es una condición en la cual se reduce el flujo sanguíneo al músculo del corazón. Los síntomas, como dificultad para respirar y tos, por lo general se desarrollan lentamente con el tiempo, pero a veces un paciente puede presentar un inesperado ataque al corazón.
  • Respirar aire con alto contenido en monóxido carbono
  • Envenenamiento por cianuro
  • Sobredosis de drogas
  • Falta de oxígeno, debido a la inhalación de humo
  • Ahogamiento y estrangulación
  • Viajar a altitudes elevadas. Se puede presentar el mal de altura, que puede muchas veces ser causado, en parte, por la hipoxia isquémica debido a que el suministro de sangre oxigenada disminuye y se mueve más lentamente a través del sistema circulatorio.