Úlcera isquémica

Una úlcera isquémica, o úlcera por insuficiencia arterial, es una heridas abierta provocada por una reducción importante del suministro de sangre a la zona (isquemia).

La mayoría de úlceras isquémicas están situadas en la superficie lateral del tobillo. 1

Síntomas

Los síntomas iniciales de una úlcera isquémica en desarrollo a menudo incluyen hinchazón, coloración rojiza de la piel, y la apariencia de la piel seca y escamosa, con sensación de hormigueo o adormecimiento en la zona afectada.

El dolor puede o no acompañar a una úlcera isquémica. A medida que continúa la privación de oxígeno, por lo general, disminuye la capacidad del paciente para sentir presión, dolor, y calor o frío. A menudo, el paciente acude al médico con estas quejas y el médico hace el diagnóstico con base en estas manifestaciones.

Causas

La causa de una úlcera isquémica es la incapacidad de que la sangre rica en oxígeno llegue a ciertas partes del cuerpo. En pacientes con insuficiencia arterial o problemas en las arterias de las piernas, por ejemplo, la circulación de sangre en la pierna afectada se ve comprometida en gran medida.

Las células, los tejidos y los músculos de las extremidades inferiores se ven privadas de oxígeno, lo que lleva a la muerte celular. La muerte de células resultante se manifestará como una herida abierta, que puede curar muy lentamente o no curarse nunca del todo, porque no hay oxígeno para ayudar en el proceso de curación.

Factores de riesgo

Hay varias condiciones médicas que pueden precipitar la formación de úlceras isquémicas: 2

  • Aterosclerosis. La aterosclerosis es el endurecimiento y estrechamiento de un vaso sanguíneo, y las personas con el mal funcionamiento de las válvulas de las venas tienen relativamente mayores probabilidades de desarrollar úlceras isquémicas.
  • Diabetes. También puede predisponer a las personas a desarrollar úlceras diabéticas o úlceras en los pies.
  • Fumar
  • Predisposición genética

Tratamiento

El tratamiento normalmente se dirige a las condiciones médicas subyacentes causando la úlcera isquémica. A los pacientes se les enseña, cómo limpiar correctamente la herida lavándola con jabón y agua con el fin de prevenir la infección.

Otras prácticas recomendadas para los pacientes con úlceras isquémicas son usar un calzado suave y cómodo, no andar descalzo, e inspeccionar con frecuencia el área afectada.

Referencias

  1. James, William D.; Berger, Timothy G.; et al. (2006). Andrews’ Diseases of the Skin: clinical Dermatology. Saunders Elsevier. ISBN 0-7216-2921-0.
  2. American Diabetes Association Guidelines. Preventive foot care in people with diabetes. 23 Supl 1. Enero 2000. pp. S55–6. PMID 12017679.